sábado, 26 de enero de 2013

LXXIX





¿Cómo explicar
que a veces necesito callar la voz hablada
y hablar con la voz escrita?
Mi voz hablada puede circular sin frenos
y atropellar a mi pensamiento.
Mi voz escrita es mi palabra cierta,
mi alma a fin de mes:
alguien opinará que pobre,
yo sostengo que desnuda.


miércoles, 16 de enero de 2013

La venta




Estrechó la mano del vendedor y cerraron el trato. Cuando regresó a su casa, su mujer acababa de preparar la cena. El olor a asado de cordero y el de la leña se habían distribuido por las habitaciones ordenadamente, excepto en el salón, donde ambos se mezclaban. Su hijo pequeño corrió a abrazarse a su pierna. El gato persa observaba la escena junto a la chimenea. Después de cenar se sentaron sobre la alfombra y jugaron a adivinar el conjuro que podría hacerla volar. Afuera, en la calle, nevaba horizontalmente. La velada fue perfecta. Al día siguiente amanecería solo, como todos los días. 


El vendedor de horas felices prende una etiqueta de su nueva pieza: un alma abierta. La introduce en la vitrina. La cierra. 

viernes, 11 de enero de 2013

Tu lista accidental: enero


He aquí la lista que Mi paraguas sandinista ha preparado para este mes, decantándose esta vez por la música electrónica, y a la que se puede acceder a través de este enlace.

Debajo de estas líneas, el pez que dibujó mi sobrino Rafa, el cual... sonríe.


domingo, 6 de enero de 2013

Desde que el Danubio pasa por Neptuno





Desde que el Danubio pasa por Neptuno,

boquerones y sardinas frecuentan ríos de Cristasol,

en cuyo fondo dormita Merlín, ahogado,

mordiéndose su cianótica lengua.

Las hadas, sin embargo, eligen

el suelo de las piscinas para hibernar,

arropadas por banderas de la CEE.

Los arándanos bailan el blues de la Atlántida

sobre el lomo de las ballenas eléctricas.

La flor del lino

se cristaliza en

azulejos para sanitarios.

El roquefort sabe a cobalto, suave.