El bar, los camareros, el
loro que silba en gris, pertenecen a la mañana recién nacida, pero algunos sonámbulos
traen los zapatos y la oratoria manchados con restos de la noche anterior. Por
ejemplo los dos que discuten al final de la barra: uno con la camisa abierta
mostrando una medalla peluda, y el otro
con traje y sombrero; uno ultrajando pasos de tango y el otro juntando las
manos para rezar, y ninguno de los dos es sincero. Se venden cupones, sueños,
churros, parcelas en Marte, y una bayeta acicala ídolos de acero y cristal, y
un periódico quiere compartir desde la verdad hasta la mentira aguardando a sus
víctimas doblado y aparentemente distraído, expandiéndose cuando una anciana marrón
y tachada lo coge para leer esquelas con las uñas. Dice la radio que un hombre
ha matado a su mujer y después se ha ido a ver un partido de fútbol. Nada es
fácil de entender si nada tiene que entenderse.
lunes, 22 de junio de 2015
domingo, 14 de junio de 2015
Autostop
No, lo siento, no puedo llevarte.
En realidad yo voy mucho más lejos que
tú.
Voy a los sitios en los que nunca querrías
haber estado.
Imagina el infierno.
En esa dirección voy.
sábado, 6 de junio de 2015
Todo son caminos
Estás frente a la frescura y te miras los pies. La frescura es un camino,
corre y te empuja. Es un camino tan poco peculiar como la saliva. La
saliva también es un camino. Es un camino con toldos que te costaría abandonar.
La vida no es un toldo. La vida es un metacamino, es un camino dentro de un
camino y así sucesivamente. Las muñecas rusas son caminos. Escher es un
camino angosto y espiral, es otro metacamino porque conduce a sí mismo.
Estás cansado pero el cansancio es un camino. Buscas la brújula y
encuentras el reloj. El reloj camina. El tiempo te dirá dónde está el
norte. Te ladra un perro y ese perro es un camino, su ladrido es un
camino. Estás en la encrucijada. Tienes que escoger y todo son caminos. Escoges
andar. Ése es el camino.