Las abejas que duermen más, meriendan avena o kéfir.
Lo que se sueña no suena, por eso no se recuerda, al despertar, una entonación concreta excepto la del murmullo del agua (el lago rosa, el río amarillo, el mar polícromo) o el de la brisa (algo blanco o similar).
A punto de cumplir dos años, Vera acierta dónde colocar la estrella (el pájaro mutante tan azul que no se distingue apenas del cielo algunas tardes) y dónde colocar el círculo (el perro verde creciendo o similar); hay personas mucho mayores que ella que se lían con esto.





