miércoles, 18 de octubre de 2017

Las poetas no son gente de fiar

Este próximo viernes, día 20, estaremos en la preciosísima Librería (y cafetería) Psicompo de Cáceres Susana Szwarc, Carmen Hernández Zurbano y yo. Momento irrepetible, lo más seguro. Yo no me lo pierdo :)


viernes, 13 de octubre de 2017

Anchoa




Su hijo pequeño estaba tumbado en las vías,
a eso jugaba.
Fue a por él y,
en cuanto llegó el tren que yo iba a perder,
se lo llevó a una mercería a comprarle lazos.
Ella se había enfadado conmigo
porque había estado cocinando
toda la semana
y no quise comer.
Tampoco quise dormir.
Me había puesto tan delgada
que parecía aquel raíl.
Mira cómo tengo el cuello
–le dije,
mostrándole el pedregal
en que se había convertido
lo que solía callarme.
La habitación que me dejó estaba bien
y, curiosamente, ordenada.
No olía mal
pese a que tenía la costumbre de guardar
anchoas bajo los colchones
y no sé cómo estarían las de debajo del suyo
pero las mías estaban secas y descoloridas.
Iba a marcharme.
Tenía que coger el tren que salió tarde
y sin mí
porque su hijo estaba en las vías.

De ¿Qué hacer con Freud además de matar a Freud?

jueves, 5 de octubre de 2017

¿Qué hacer con Freud además de matar a Freud?




Además de matar a Freud las veces que haga falta, se puede coger un puñado de sueños extraños habidos en noches muuuuy laaaaaargas, y derramarlos sobre un libro para golpear con él la cabeza de Freud y rematarlo por si acaso. Eso es lo que he hecho. Escribir todos esos sueños a la mañana siguiente.  Enviarlos a las amigables manos Liliputienses. Ya ha salido de la imprenta la nueva criatura, ya está junto a sus hermanxs.

martes, 26 de septiembre de 2017

Viernes que vienes



Parece ser que irme será lo mejor para todos, incluida yo misma.
Yo no tengo pincel. Yo no tengo acuarelas. Yo no pinto nada.
Si doy un paso, me alejo graciosamente; si doy dos, me despeño.
No está el horno. No hay para bollos. No está el horno, ay, para bollos.
Éste es el típico verso que se podría eliminar sin problema y veremos a ver.
Año de nieves. Año de bienes. Año del viernes que vienes. 
Me sé defender de los insultos, pero no de los halagos ni del ya no me acuerdo.
No tengo ojos. No veo nada. Yo no tengo nada que ver.
Irme por irme no es igual que soñar por soñar o sufrir por sufrir.
Si me llaman voy y si me echan me voy y si no me voy porque echo llamas yo.
Dicen que les falta sitio. Yo quepo en un sobre. ¿Sobro? Sobro.
Siempre afirmaré que me fui porque quise; siempre, hasta que vuelva.
Que si quieres arroz. Que tengo dos tazas. Que si quieres arroz, bossa nova.

jueves, 21 de septiembre de 2017

Cosmopoetizando

Domingo, 1 de octubre, Córdoba. 

Ángel Calle coordina una deriva poética en la que intervienen Trashumante, Ana Pérez Cañamares, Bernardo Santos, Pedro Verdejo y Jesús Ge.  A las 18:00 h.

Después, tengo el placer de presentar el recital de homenaje a Gloria Fuertes que coordino. A las 21:00 h.

A continuación, concierto de Eskarnia. A las 22:00 h.

Esto me sirve de aviso para vosotrxs y de recordatorio para mí :)


lunes, 18 de septiembre de 2017

sábado, 16 de septiembre de 2017

Asuntos importantes


En cuanto sale el sol voy al parque
y me quedo allí.
En el parque trabajo hasta que se pone el sol.
Lo último que hago cada día es contar los insectos.
Lo primero que hago cada día es contar los insectos.
Llevo un maletín para los asuntos importantes que trato.
Visto y huelo bien.
De mi maletín salen flores.
Trabajo en el parque
desde que sale hasta que se pone el sol.
Todo lo repito para que quede claro,
claro,
y porque así nacen las flores.
Trabajo mucho y después tengo que sacarme
la tierra de las uñas.
En primavera no paro.
En otoño me alegro de ser lo que soy
y no barrendera.
No creo en el invierno ni en el verano creo.
Cuando de mi maletín asoman flores secas
es porque tengo
trabajo atrasado.

 

viernes, 25 de agosto de 2017

Voix Vives 2017

Éste es el cartel del V Festival internacional de poesía Voix Vives, diseñado por Demian Ortiz y protagonizado en esta ocasión por nuestro padrino, Paco Ibáñez. La programación, como todos los años, completísima y trabajadísima, para todos los gustos y para todos los públicos y para todos los momentos de los tres días que dura el festival. Que ustedes lo disfruten. Por allí andaremos. Y correremos. Y bailaremos. 


jueves, 24 de agosto de 2017

Vivir junto a una puerta



Vivir junto a una puerta es habitar el ruido. Yo sabía perfectamente cuándo entraba y salía alguien. Yo sufrí las mudanzas de los otros. Yo fui testigo acústico de partidos de fútbol que disputaban los niños allí, contra aquella puerta, y de las palabras que se cruzaban acerca del tiempo –climatológico  y cronológico– en el umbral. Si hieres a quien más amas, además, te hieres a ti: en ese momento nada tiene sentido. Yo contaba los coches que se detenían en la puerta para no dormirme, y sin embargo me arrullaban los martillos. Yo no barría el portal. Yo vi una vez al cartero mirando al trasluz una carta escrita a mano antes de echarla en un buzón. De aquella época guardo como recuerdo un pomo, el de la puerta, no sé dónde lo tengo... Porque prometí cumplir mis promesas, vivo junto a una ventana, habitando así el silencio, y ya sólo el aire me golpea. De madera o de cristal, siempre hay una barrera que se interpone entre mis ojos y la visión. Pero la luna está más cerca y puedo verla, y eso significa que la suerte viene conmigo.

martes, 15 de agosto de 2017

El desierto





Festivo en verano, ciudad de interior, las cuatro de la tarde: excepto la quietud, no hay nada. Si hubiera edificios, sus ventanas serían los sellos de las cartas que no se envían. Si hubiera agua, no habría más que una gota. El azul del cielo es lo único que se mueve, tan despacio que parece que está lejos. 

El cuadro es de Gustave Guillaumet. "El desierto", para más señas.

domingo, 6 de agosto de 2017

Rituales de sepulturero




Toda una montaña se desmorona de noche

cuando el sepulturero dice adiós

tras cerrar la verja

pero mejor eso a que diga

hasta luego.

El sepulturero coge la almohada

como si pesara cien kilos,

echa hacia atrás las sábanas

como si tuvieran ojos

y les metiera los dedos,

se acuesta en su cama

como si se lanzara al mar

cuando nadie mira.

Aún queda esperanza

–piensa

en cuanto se despierta–,

todavía me quedan

mariposas sin usar.