jueves, 21 de septiembre de 2017

Cosmopoetizando

Domingo, 1 de octubre, Córdoba. 

Ángel Calle coordina una deriva poética en la que intervienen Trashumante, Ana Pérez Cañamares, Bernardo Santos, Pedro Verdejo y Jesús Ge.  A las 18:00 h.

Después, tengo el placer de presentar el recital de homenaje a Gloria Fuertes que coordino. A las 21:00 h.

A continuación, concierto de Eskarnia. A las 22:00 h.

Esto me sirve de aviso para vosotrxs y de recordatorio para mí :)


lunes, 18 de septiembre de 2017

sábado, 16 de septiembre de 2017

Asuntos importantes


En cuanto sale el sol voy al parque
y me quedo allí.
En el parque trabajo hasta que se pone el sol.
Lo último que hago cada día es contar los insectos.
Lo primero que hago cada día es contar los insectos.
Llevo un maletín para los asuntos importantes que trato.
Visto y huelo bien.
De mi maletín salen flores.
Trabajo en el parque
desde que sale hasta que se pone el sol.
Todo lo repito para que quede claro,
claro,
y porque así nacen las flores.
Trabajo mucho y después tengo que sacarme
la tierra de las uñas.
En primavera no paro.
En otoño me alegro de ser lo que soy
y no barrendera.
No creo en el invierno ni en el verano creo.
Cuando de mi maletín asoman flores secas
es porque tengo
trabajo atrasado.

 

viernes, 25 de agosto de 2017

Voix Vives 2017

Éste es el cartel del V Festival internacional de poesía Voix Vives, diseñado por Demian Ortiz y protagonizado en esta ocasión por nuestro padrino, Paco Ibáñez. La programación, como todos los años, completísima y trabajadísima, para todos los gustos y para todos los públicos y para todos los momentos de los tres días que dura el festival. Que ustedes lo disfruten. Por allí andaremos. Y correremos. Y bailaremos. 


jueves, 24 de agosto de 2017

Vivir junto a una puerta



Vivir junto a una puerta es habitar el ruido. Yo sabía perfectamente cuándo entraba y salía alguien. Yo sufrí las mudanzas de los otros. Yo fui testigo acústico de partidos de fútbol que disputaban los niños allí, contra aquella puerta, y de las palabras que se cruzaban acerca del tiempo –climatológico  y cronológico– en el umbral. Si hieres a quien más amas, además, te hieres a ti: en ese momento nada tiene sentido. Yo contaba los coches que se detenían en la puerta para no dormirme, y sin embargo me arrullaban los martillos. Yo no barría el portal. Yo vi una vez al cartero mirando al trasluz una carta escrita a mano antes de echarla en un buzón. De aquella época guardo como recuerdo un pomo, el de la puerta, no sé dónde lo tengo... Porque prometí cumplir mis promesas, vivo junto a una ventana, habitando así el silencio, y ya sólo el aire me golpea. De madera o de cristal, siempre hay una barrera que se interpone entre mis ojos y la visión. Pero la luna está más cerca y puedo verla, y eso significa que la suerte viene conmigo.

martes, 15 de agosto de 2017

El desierto





Festivo en verano, ciudad de interior, las cuatro de la tarde: excepto la quietud, no hay nada. Si hubiera edificios, sus ventanas serían los sellos de las cartas que no se envían. Si hubiera agua, no habría más que una gota. El azul del cielo es lo único que se mueve, tan despacio que parece que está lejos. 

El cuadro es de Gustave Guillaumet. "El desierto", para más señas.

domingo, 6 de agosto de 2017

Rituales de sepulturero




Toda una montaña se desmorona de noche

cuando el sepulturero dice adiós

tras cerrar la verja

pero mejor eso a que diga

hasta luego.

El sepulturero coge la almohada

como si pesara cien kilos,

echa hacia atrás las sábanas

como si tuvieran ojos

y les metiera los dedos,

se acuesta en su cama

como si se lanzara al mar

cuando nadie mira.

Aún queda esperanza

–piensa

en cuanto se despierta–,

todavía me quedan

mariposas sin usar.




domingo, 30 de julio de 2017

El cuaderno de las tareas extraordinarias




¿Tenéis El cuaderno de las tareas extraordinarias? ¿Lo habéis visto, al menos? Tiene el tamaño de un azulejo a la sombra, y equivale a toda una habitación. ¿Lo habéis tocado? ¿Sabéis que late,  cuenta, emociona, y que más que un libro-objeto es un libro-sujeto? Pero no sujeto del verbo sujetar, sino sujeto como ente necesario en la oración y sumo portador del sintagma nominal. ¿Sabéis que al abrirlo os saluda la letra de Pablo Müller, no una tipografía Times New Roman ni Arial ni Calibrí ni similar, sino la caligrafría humana, auténtica y otra vez nominal de Pablo Müller? ¿Y sabéis que al lado de sus palabras hay una imagen, una imagen tomada al sentir, o al resumir lo que son los días sin emplear la palabra minutos? ¿Sabíais todo esto? Pues ahora lo sabéis.




Ya la introducción, a cargo del propio autor, explica de dónde surgió la idea, y de cómo ha continuado el libro en el tiempo. No es exactamente un diario, aunque habla de lo que contienen sus días, y escribirlos fue su manera de afrontarlos. Es un compendio de sensaciones y nieblas, de respuestas sin preguntas. Vivió, mientras creció, en la mesita de los sueños de Müller, y creció, mientras vivía, alimentado por un lápiz. 


¿De qué habla o canta, en qué se fragmenta su belleza?: Del padre, del hijo, de la nieve, de los atascos, de las obligaciones... de la tristeza. ¿Entonces podría ser...? Entonces podría ser un lunes convertido en fiesta, gracias a proyectarlo fuera Pablo, en primer lugar, y a publicarlo A Fortiori, en segundo lugar.

Todo eso.



lunes, 17 de julio de 2017

La prosa y la música


¿Por qué me habré distanciado de la prosa?, ¿qué me dieron a cambio la poesía y la tristeza sino tristeza y poesía? En paralelo, ¿qué pasó con la música? No se escondió, como creía, debajo de los zapatos que dejé de ponerme porque además de hacerme incómodamente más alta, con ellos podía acelerar el crecimiento de las bombillas (una vez una se infló tanto que era como un globo luminoso aerostático y me subí a ella y qué bonitas postales vi desde arriba, sí, pero todas quemadas...). El caso es que la música no estaba ahí y, si bien a veces viene a verme (algo que yo no hago con ella, lo reconozco), lo hace con prisa y me dice que tiene mal aparcado el coche y que debe irse enseguida. ¿Dónde has aparcado el coche, dónde vas, dónde vives? -le pregunto con los ojos como ventanas inspiradas. Y me responde que la cuestión no es dónde sino qué: ¿qué coche y qué prisa tiene la música?, ¡qué descalza va y sin bombillas! Con la prosa me ha ocurrido casi, casi lo mismo. Pero ella nunca se ha perdido del todo, siempre he sabido dónde está. Lo que pasa es que antes vivía conmigo y después se fue a vivir al piso de al lado. No sería un problema si no fuera porque a veces el piso de al lado no existe.