domingo, 19 de febrero de 2017

Piscina o ventana



 A Eva Hidalgo

Estaba escribiendo una columna
o un carril:  algo estrecho.   Eva
saltaba y saltaba  pero no podía 
verla porque  las columnas   son
opacas    y     los   carriles   son
independientes   y  además,  no,
no   tienen   orejas.   Eva quería     
decirme “hola”  y  contarme una 
historia y entonces le di de comer anchura
a la columna o al carril, y le di luz y espacio
a la columna o al carril y la hice no rectangular sino cuadrada,
es decir, que de ser columna independiente pasó a piscina llenita de palabras, 
y de ser un carril opaco pasó a ventana traslúcida y entonces fue cuando vi a Eva en el bordillo. Escuché cómo me llamaba y la invité a saltar y eso hizo: saltar. Eva saltó sin saber si lo hacía a una piscina o a una ventana pero, fuera lo que fuera, era transparente y ancha, y tenía un montón de palabras. Ya en la piscina, Eva no era Eva sino su historia. Y su historia  nadando  era  la  amplitud  y  era el verano.

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