Verás, sería
una contradicción afirmar
que he visto
al tiempo paseando en bicicleta;
si el tiempo
paseara realmente, iría a pie
y no en una
bicicleta reforzada
por un
sistema de propulsión del siglo XXIV.
Siempre me duele un diente.
Veo mal
porque mis lágrimas se suelen evaporar
dejando su
mensaje dentro.
Hombre, no
lo tengo todo perdido:
uno de mis
ovarios se encuentra
al 150% de
sus posibilidades
y me molesta
la luz, sí,
pero la
claridad aún no.
Debo
asegurarme de que la tristeza
no se presenta
en los sitios por mi nombre
porque entonces el
mundo me daría la espalda,
estando
acostumbrada a dársela yo.
¿Me contarás
otra vez tu historia?
Puedes
confiar en mí,
yo ya no
espero nada de nadie.