Para no volver a este momento
despliego un mar
entre lo que abandono
y desde donde comienzo
a caminar hacia atrás.
Caminar hacia atrás es un buen ejercicio
para el corazón por la tarde.
En cualquier momento puedo detenerme,
cambiar de dirección o
continuar caminando hacia atrás.
Cualquier cosa menos volver a este momento.
crea burbujas en mis ojos.
En algunos momentos explotan.
Caminando hacia atrás
vuelven a reproducirse.
despierta.
No hay comentarios:
Publicar un comentario