Ahí
va el caminante,
borrando
el suelo con pasos de goma,
estampando
su olor de letras mayúsculas
en
las paredes que de tanto escuchar son ruinas.
Sonríe
bajo una mueca
clavada
con alfileres / como las mariposas,
clavada
con secretos / como los alfileres,
clavada
con mariposas / como los secretos.
Dice
adiós con la sonrisa en la nuca.
Ahí
va,
engomando
el suelo que se borra
como
las ruinas que de tanto estamparse
hoy
son minúsculas y sordas.
Siempre
hacia adelante,
hacia
adelante,
hacia...
sin
poder detenerse a contemplar
la
mueca de un atrás o un pasado
clavado
con alfileres secretos,
borrado
bajo sus pasos de mariposa.


