martes, 4 de junio de 2013

Recursos humanos




Eso de los test de personalidad
a rellenar en habitaciones blancas
junto a personas de color carne meditabunda
para definir psicologías de cara a puestos de trabajo
que reclaman actitudes mecánicas,
eso a mí me inquieta.

Mi personalidad es, al apagar las luces
y, pasados los primeros segundos oscuros,
una definición de lo cercano,
borrosa pero creíble.

Yo aún me pregunto
no por qué duermen tanto los bebés
sino con qué sueñan.
Ovillada, escondo el hilo
por el que se llega a mi perfil
de espaldas.



De I.M.I.

sábado, 25 de mayo de 2013

Ni moscas





Debe haber alguna señal
en alguna parte,
algo que advierta a los insectos
que no hay nada dulce
tras estas puertas.
Debe ser el neón del siglo pasado
o el cristal del escaparate, con dioptrías,
o el aroma a nunca
que se escapa de la tienda pidiendo un taxi.
Por aquí no hay ni moscas:
un raro mecanismo las hace
vulnerables a morir de pena.