Estoy más feliz que un paraguas en abril
y con mi sonrisa
podría surcar un océano, pequeño.
Escondo los pañuelos en una sábana
cuya tristeza no me deja dormir.
Soy fuerte como una niña
tumbada en la hierba
sacando nubes de entre sus uñas.
Hay días que pasa un camión,
hay días que pasa un volcán,
pero todos, todos los días,
lo que sea
me atropella.

