jueves, 8 de octubre de 2026
Desafío de lo visible - Víctor Almeda
sábado, 3 de octubre de 2026
Sobre "Nada se perdona" de Antonio José Royuela
Una historia que son muchas historias. Muchas historias que son la misma que, tristemente, se repite desde el principio de los tiempos: guerras, crueldad, ambición. Un pasado que parece que no termina y que se aferra a la nuca de quienes necesitan olvidarlo para comenzar una vida nueva, la vida que de verdad merecen. La esperanza en el salón. La esperanza escuchando ruidos en la entrada y aguardando, silenciosa, con las persianas subidas. Los ruidos convirtiéndose en sonidos, en respiración. Lo trepidante, lo que parece que no tiene fin... y lo tiene. El libro que se mueve cada vez que lo miras. El libro que te mueve de la butaca a lo increíblemente humano.
jueves, 1 de octubre de 2026
domingo, 27 de septiembre de 2026
Otra vez todo
otra vez todo:
otra vez el tacto del aire
volvía a implicar movimiento.
Y se me movía un botón,
y se me movía la falda,
y se me movía el pelo,
y se movía el ojo del lobo
a la espera de que yo
también me moviera.
lunes, 21 de septiembre de 2026
La hoguera - Manuel Fabián Trigos Baena
La hoguera, de Manuel Fabián Trigos Baena, publicado por Eolas Ediciones este 2026, el libro que se salvará del fuego porque es el fuego, es una disertación sobre la vida y, por supuesto, sobre la muerte. El fuego es el aliento de los seres vivos, el alma, pero también es el destino al que nos dirigimos y del que podríamos (y esperamos) renacer.
Podemos encontrar en él poemas con un alto componente simbólico, poemas que nos acercan a un paisaje que queda detenido en estas páginas. Pero el hecho de que el paisaje quede aquí grabado no significa que permanezca imperturbable: cuando el lector lo procesa, pone al lector en movimiento y así el proceso se convierte en algo múltiple, interminable y contagioso. Como la antorcha que, en las Olimpíadas, pasa de mano en mano: en este caso, del corazón de Manuel Fabián al nuestro: imposible no quemarnos.
En una gran parte de los poemas, por no decir en casi-casi-casi todos, hay alguna alusión al fuego, bien a través de palabras inequívocas (llagas, ascuas, lumbre, luz, humo, velas, cenizas, infierno, aquelarre, derretir), bien mediante conceptos que pudieran evocar indirectamente ese fuego (oro, desierto, fábricas, la sensualidad, la avidez, el óxido, relámpagos, cigarras, neón). Todos estos términos levantan el viento que consigue que el fuego no se apague en ni una sola página.
No es La hoguera un libro de aquí te pillo, aquí te mato. No es un volumen de poemas con los que distraerse unos segundos libres entre un rato y otro No es un libro que se beba de un trago sino que necesita tiempo, atención, asimilación, aislamiento del exterior y sus ruidos… son poemas que, una vez digeridos, continúan en nuestro interior bifurcándose en otros posibles sentidos. Con una mano, Manuel Fabián Trigos Baena nos señala una puerta, y con la otra nos tiende una llave para que abramos dicha puerta en la medida que consideremos y/o necesitemos. Qué hay tras esa puerta: filosofía, conceptualismo, exactitud, el justo equilibrio para diferenciar la pregunta del dilema, un despliegue bárbaro de imágenes y el manejo magistral de un lenguaje único y personal mediante el que ejerce la traducción de lo universal, un lenguaje íntimo y esclarecedor con el que el autor trata de llegar con la palabra a donde llega con la mirada, y viceversa.
No es que el fuego sea la excusa para tratar temas como son el dolor, la incomprensión, la identidad, la defensa de las raíces a la vez que la de la autonomía, la conexión innata y auténtica con la naturaleza, la suavidad y la fiereza, sino que el fuego es el canal por el que el autor nos lleva hacia un reciclaje de la desolación y hacia la calma. Algo así como el unívoco camino de la lava.
Además del fuego se atisba una insistencia continua en el hueco y en la forma (el ser no está sobre un sitio sino encajado dentro de él, así como el fuego queda encajado dentro de lo que arrasa e incita), y también una insistencia en el tránsito, en los ríos, en la herida. Aunque son varios los versos que podría traer por su alto poder conmovedor, elijo como cierre ese hermosísimo aforismo que nos brinda en el poema "Átomo":
Las nubes son hijas del fósforo blanco.
Preguntado por su color preferido en esta época actual, confiesa que es el gris. Pero un gris bonito y rutilantemente vivo. Como el de la urbe.
sábado, 12 de septiembre de 2026
Los amantes debutantes (texto basado en la composición de Álvaro Antón)
sábado, 5 de septiembre de 2026
martes, 1 de septiembre de 2026
miércoles, 26 de agosto de 2026
viernes, 21 de agosto de 2026
Absolutamente
Sesenta y nueve veces levantaré tu nombre
antes de dejarlo caer
sobre mi pelo.
Si me prometes no prometerme nunca nada,
sería una buena excusa para pactar lenguas
y rompernos / absolutamente la ropa.
Esto no tiene que ver con la electricidad,
sino con la nuestra.
Escucha, mira, siente, palpa, huele
lo que te pido:
sácame a bailar un incendio
antes del próximo segundo.
Es que quisiera no poder hablarte.
domingo, 16 de agosto de 2026
jueves, 16 de julio de 2026
miércoles, 8 de julio de 2026
domingo, 5 de julio de 2026
Circular
domingo, 28 de junio de 2026
viernes, 26 de junio de 2026
A su paz
A Daniel Paraíso, qepd
ampliación del Universo,
cordillera en ciernes,
incansable guardián de la pluma
a la que acecha el viento.
Tuyo es ahora
cada rincón
de lo que no se ve.
Despacio y dormido
te acabas de mudar
detrás de las nubes,
ahí donde
formas parte del viento
muy suave.
lunes, 15 de junio de 2026
Áurica Speculari - Rocío Cerón
viernes, 12 de junio de 2026
martes, 9 de junio de 2026
sábado, 6 de junio de 2026
Tácticas de supervivencia
jueves, 14 de mayo de 2026
domingo, 10 de mayo de 2026
Indietro
Para no volver a este momento
despliego un mar
entre lo que abandono
y desde donde comienzo
a caminar hacia atrás.
Caminar hacia atrás es un buen ejercicio
para el corazón por la tarde.
En cualquier momento puedo detenerme,
cambiar de dirección o
continuar caminando hacia atrás.
Cualquier cosa menos volver a este momento.
crea burbujas en mis ojos.
En algunos momentos explotan.
Caminando hacia atrás
vuelven a reproducirse.
despierta.
sábado, 9 de mayo de 2026
El diez
veo llegar el diez
y sus ortigas en la boca.
Podría apartarme
pero no lo hago:
es mi padre.
Mientras llega, reconozco
haberme ido con él.
Me sigue doliendo amanecer
desde el lugar que no conocíamos.
Por este camino que me ha emprendido
se me van cayendo pequeñas llamas
que enseguida se apagan
miércoles, 6 de mayo de 2026
viernes, 1 de mayo de 2026
Previa a la tormenta
MUJER: La gente dice que va llover como si fuera algo malo, ¿por qué?
(Se escucha un trueno)
NUBE: El problema no es la lluvia. El problema es el trueno.
MUJER: Esa nube parece que dice algo.
NUBE: Esa mujer parece un relámpago.
lunes, 20 de abril de 2026
lunes, 13 de abril de 2026
Elástica 2026
Lo hicimos en 2019, lo hicimos en 2022 y lo volvemos a hacer, las elásticas Eva Hidalgo y yo, en 2026.
El cartel, idea y diseño de la gran Nuria Barea nuevamente.
martes, 7 de abril de 2026
domingo, 5 de abril de 2026
Sal del mar
El último día que hablé contigo el agua era cálida
y su invitación a entrar en ella,
difícil de rechazar.
Apenas se movían las olas
y que estuviera nublado,
humanizaba a agosto
en el infierno.
La medusa que me picó
era invisible como
la responsabilidad en estos tiempos.
Sentí un latigazo eléctrico,
sentí un manotazo ardiendo.
No me llames más.
sábado, 21 de marzo de 2026
Poetry planetariat #11
Poetry Planetariat, impulsado por el movimiento World Poetry Movement, ha sacado el número 11. En el enlace se puede descargar el pdf con las colaboraciones que lo componen. Tengo la suerte de andar por ahí. Gracias.
miércoles, 18 de marzo de 2026
viernes, 13 de marzo de 2026
lunes, 9 de marzo de 2026
Karaoke 7
Imagínate ser como Bill pero, en vez de a Japón, te corresponde un viaje a Urano por poder llegar a ser comprador habitual de la marca de verdura congelada que acaba de quebrar. Improvisarías un karaoke sobre la marcha. La próxima vez, dentro de algo menos de veintiséis años, lo hacemos así: quedamos en Urano. Nos dejaremos llevar por el tenue girar de sus anillos tenues. Veremos veintisiete lunas. Escupiremos sobre el número cuatro. En el tren en el que viajaremos, se desplazan solas las puertas que separan los vagones cada dos por tres, sin que haya nadie detrás que quiera pasar (para qué pasar, pudiendo quedarse). Y cuando estemos acostumbrados a las bajas temperaturas de Urano, creeremos que en todas partes hará frío. Entonces, en ese momento, nos vamos a Marte. Dejamos caer al suelo nuestros abrigos; en unos segundos ya estarán fritos; en unos minutos, no existen. Vamos allí simplemente para echar la tarde y comprarnos unas gafas de sol. Después, volvemos a Urano. Nuestra piel se convierte en materia de mapa mientras transcurren ochenta y nueve años y podemos regresar. Antes de eso, yo habría cerrado los ojos durante el máximo tiempo posible para comprobar si, al abrirlos, seguirías ahí con la muerte espantada en tu pecho.
domingo, 22 de febrero de 2026
sábado, 21 de febrero de 2026
jueves, 12 de febrero de 2026
domingo, 8 de febrero de 2026
Paraguas estampado transparente
El problema, ante la tormenta,
reside en la posición del paraguas:
sin cerrarlo, habría que ponerlo boca arriba,
sentarnos sobre él y, esquivando esas cosas
que normalmente están quietas,
no navegar, no remar,
dejarnos llevar a donde nunca hemos ido
porque llovía demasiado.
miércoles, 28 de enero de 2026
sábado, 24 de enero de 2026
No (tan) ángeles, sí (muy) diversos
Nueva hornada de "No (tan) ángeles" con nuevas portadas. Lo de dentro es lo mismo, recordad (collages de Rrose Sélaby, prólogo de Rocío Cerón, epílogo de Ddrammi Ggiocosi, ángeles y sus movidas por todos lados, La cartonera del escorpión azul manufacturadora, yo pasando por ahí). Lo de fuera es una versión cartonera renovada 2.0. No hay muchos ejemplares pero qué bonicos son.
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Podéis pedir un ejemplar a la editorial (lacartoneradelescorpionazul@gmail.com) o a mí (enviadme mensaje por aquí o por otros medios donde sepáis que me localizáis).
martes, 6 de enero de 2026
Vera
Las abejas que duermen más, meriendan avena o kéfir.
Lo que se sueña no suena, por eso no se recuerda, al despertar, una entonación concreta excepto la del murmullo del agua (el lago rosa, el río amarillo, el mar polícromo) o el de la brisa (algo blanco o similar).
A punto de cumplir dos años, Vera acierta dónde colocar la estrella (el pájaro mutante tan azul que no se distingue apenas del cielo algunas tardes) y dónde colocar el círculo (el perro verde creciendo o similar); hay personas mucho mayores que ella que se lían con esto.


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