lunes, 18 de septiembre de 2023

No (tan) ángeles

Por fin aquí y ya a la venta. No-angelitos míos, aquí este blog (pero que tan) raro que ahí sigue. Blog (tan) raro que aquí sigues, he aquí mis nada-ángeles. Edita con verdadero mimo La cartonera del escorpión azul tratándonos que da gusto a Rrose y a moi (podéis ver dirección para pedidos en la imagen):


   

Y aquí, un poema angelicious:


El último ángel


El dueño del bar de los ángeles, una noche más, 
antes de cerrar su negocio, tiene que echar al último ángel. 
Siempre es el mismo el que permanece hasta el final. 
Siempre dicho ángel parece desdeñar el carraspeo del hombre, 
su manera de recoger haciendo mucho ruido, 
de secar las copas a puñetazos, 
de sintonizar canciones de bisagras, bostezos inmensos. 
El dueño del bar barre los alrededores de la barra 
incluidos los pies del ángel 
para que siga soltero pero en otra parte. 
Llega un momento en que únicamente
le queda una cosa por hacer para conseguir echarlo: 
agitar enérgica y sonoramente un bote de insecticida.