lunes, 1 de octubre de 2012

Devaluación a 230 W





Además, tengo una cama en la que, al tumbarme, desaparezco.
El sueño me rapta y pacta el rescate con el despertador.

Ya no construyo destrucciones de naves erróneas,
las dejo devaluarse a las puertas de la piscifactoría.

Basta un chasquido para conseguir el ruido
(a la soledad le he restado la edad

y ahora es un montón de luces
fundidas fundiéndose).


domingo, 23 de septiembre de 2012

Ciclo de poesía en Toledo

El miércoles 26 de septiembre estaré en la Biblioteca de Castilla-La Mancha. 

Habrá sitio para los que vengan y para los que no :)




viernes, 14 de septiembre de 2012

Ovillo color




A preguntas tales como cuál es mi opinión
sobre el estado actual de las letras,
respondo con una sola palabra:
escritas.
Si se piensa que lo que acabo de decir
es un hilo del que se puede tirar,
se entresacará un ovillo laberíntico
del que no puedo disertar, pues mis frases
corren y tropiezan con mi voz
y no tengo agujas.
Estoy harta de repetirlo: este hilo no es fónico:
es algo material que sólo logra desenredarse
sobre un telar de papel y con puntadas de tinta;
necesito volverme invisible para versar sobre colores,
para tomarlos prestados todos y devolverlos, más tarde,
aunque cambiados de sitio.


jueves, 6 de septiembre de 2012

Chiquillada



Niños… ¿pero qué habéis hecho? ¿Qué ha pasado con la canguro?: ¿saltó, saltó, saltó por el balcón? ¡Cómo lo habéis puesto todo! Tú, Vivirjuntoalmar, deja en paz a tu hermanito Alcanzarlaplenitudespiritual, quítale esa soga del cuello, ¿no ves que está cambiando de color? ¡Eh! ¡Encontraraalguienquemerezcalapenaparacompartirlotodo!, ¿qué ibas a hacer?, ¿adónde ibas con la pecera y con cara de gato?, ¿quién te ha enseñado esos modales de gourmet caníbal?, ¿cuántas veces tengo que decirte que las cosas hay que cocinarlas, que no se pueden comer crudas? Y… ¿dónde está Vivirdelaescritura?  No le habréis matado, ¿no? ¡Contestadme! ¡Os estoy hablando! Ah… ¡Ahí viene, arrastrándose! Pobrecito mío, pooooooobreciiiito mío… ¿qué te han hecho tus hermanos?, ¿es esa brechita la señal de una lobotomía reciente, acaso? Algo les habrás hecho, seguro… No me dais más que sufrimientos… ¡no me dais más que sufrimientos! A mí, que he luchado por vosotros, que he sacrificado mis mejores años para cuidaros, para que crecierais sanos, felices, hermosos… Sí, hacedme mimos ahora, enternecedme para que se me pase el enfado y no os castigue como merecéis. Pues bien, que sepáis que os quedáis sin cenar, y había preparado quimera al ajillo (he dicho al ajillo, Encon, ni se te ocurra pensar en comértela cruda), con lo que os gusta… Bueeeeeeeno, vaaaaaale, me habéis convencido: levanto el castigo. Lavaros las manos hasta las orejas e id a sentaros a la mesa.  Abusáis de mí porque sabéis que estoy muy sensible al hallarme de nuevo en estado de buena esperanza. Otra vez embarazada, niños… un nuevo hermanito tan bastardo como vosotros, ¿no es maravilloso? No, no sé aún cómo le vamos a llamar, ya me lo dirá él cuando nazca. Pero… ¿y esas caras? No estaréis celosos, ¿no? ¿Por qué me miráis así? ¿Por qué…?


domingo, 2 de septiembre de 2012

Rufa Sánchez-Uría


Rufa Sánchez-Uría envió por correo el original de "Safo en Madrid", sin remite ni señas algunas, a la editorial Lucina, de Agustín García Calvo. En la carta que adjuntaba simplemente indicaba que, en el caso de que el libro fuera publicado, ya se enteraría a través de las librerías. El libro se publicó en 2004. No sé si a estas alturas Lucina la habrá localizado pero, lo que ha venido haciendo la editorial, ha sido anotar en cuenta los derechos que le corresponden a Rufa por las ventas realizadas, a la espera de dar con ella. Han pasado muchos años desde que leí "Safo en Madrid" y nunca, nunca han dejado de acompañarme tanto los versos que componen el libro como la historia del desprendimiento de Rufa.

Os dejo uno de los poemas (que conste que me ha costado un rato decidirme por cuál):


13

Meses y meses desgarrándose del calendario
yéndose el WC abajo en cuajos de sangre vana
cadenas de minutos enroscándose brazo arriba
cuello arriba a martirllearme entre las sienes
llevando la contabilidad del vacío de la espera
de que al fin pase algo de una vez que rompa
el tedio de que todo siga igual que siga
creciendo por sus pasitos el cáncer homologado
que florece de sorber mis suculentas intimidades
hasta ahuecarme toda y reducirme a sola
la cáscara de mí misma pero cómo cómo
va a pasar nada cuando están sin cesar pasando
tantas tantas cosas
cuando todo son novedades en los grandes almacenes
y revoluciones en la música pop o soul o punk
y en todos los ámbitos de las policlínicas culturales
cuando la curva de los índices de la bolsa sufre
cada día catástrofes y restablecimientos
y los amigos que pasaban de todo de repente anuncian
su enlace matrimonial con todas las campanillas
y al uno le premian el guión cinematográfico
y al otro le meten una multa de tres pares de puñetas
por haber olvidado el auto tres semanas
a la puerta del Congreso de los Diputados
y mi amor mismo tiene que ir a pasar la prueba
de modelos en la pasarela o acudir de urgencia
al divorcio de su prima o la revisión médica
que le dé de nuevo la alegría de que no tenía nada
en ninguno de sus pechos inocentes
o se va a negociar dos billetes de avión
para irnos a las islas del paraíso y entre tanto
corre a presentar antes de que cierre el plazo
una solicitud para la plaza en el registro
que le va a cambiar la vida definitivamente.




sábado, 25 de agosto de 2012

Abaubab



Al animal que llevas dentro
le enseña a respirar un niño.
Abaubab te ha visto crecer
y tú no conoces su nombre.

La hierba sobre la que sueñas está caliente.
Yo me tumbo encima y hago ruidos,
me ovillo, te huelo, me rasco las pulgas.

A la niña que llevo dentro
la enseña a ahogarse un animal.
Abaubab no conoce mi nombre
y yo no sé si le he visto crecer.

El barro sobre el que sueño está frío.
Tú te tumbas encima y lo calientas,
te extiendes, me lames, te muerdes las pulgas.

De Diario de un ascensor en un bloque de dos plantas con azotea

miércoles, 15 de agosto de 2012

Hay una mujer en ese gesto


  
A María Rosa García, que actualmente no tiene huerto pero sí un chihuahua


Hay una mujer en ese gesto.
Es silenciosa como un escalón;
clara, como un estanque de lápices;
delgada, como una herida de pétalo
que se abre y se cierra las noches sin luna.

Hay una mujer tras esa verja,
al lado de la casa azul,
cuidando un huerto de azahar y corales,
escoltada por dos perros y dos dragones.

Se ha arrodillado frente a un muro de plomo,
golpea su cabeza contra él hasta traspasarlo.
Entierra un temblor,
un rosal 
y mil versos,  
con sus enormes manos pequeñas.
   
Hay una mujer en ese suspiro.
Tiene la fuerza de un volcán paciente;
tiene la paz, el calor, el aroma
del café las tardes tempranas.

Hay una mujer tras esa mujer,
diagonal esbozo de mundo.




jueves, 9 de agosto de 2012

Mi parecer



Recién nacida
yo tenía cara de anillo,
como todos los bebés.
Mis primeros rasgos
no evocaban a los de mi madre
ni a los de mi padre,
sino a los de una bicicleta averiada.
Hoy dicen que tengo los ojos de mi padre,
el pelo de mi madre
y el carácter de un portazo.
Todas las mañanas, cuando me levanto,
piso mis sueños.

De Será genealogía

Galicia es verde y

Es roja 

   

Es gris
 

Es blanca


Es morada


Es amarilla



Y es azul