La nueva
actuación,
tras su
sonado éxito en los estudios,
ha llegado a
la calle
y derrotado
a las actitudes
que ha
encontrado a su paso.
En cualquier
parte se pueden ver
representantes
de la nueva actuación:
madres
arrancándoles la cabeza a sus hijos,
jefes
besando a sus empleados,
religiosas
haciendo la esquina.
En paralelo,
hay contrabando de realidades
que nadie
quiere,
porque son
más baratas
pero se
rompen enseguida.