sábado, 15 de agosto de 2015

Recordatorio pinchado en una liana



Te recuerdo que hemos quedado
a las diez en el desfiladero.
Tráete las soluciones de jade.

Entiendo que la memoria
no es el don de los arborícolas,
pero para eso está la buena de Jane, 
para hacer que cumplas tus citas
con una dentellada en el cuello.

Ponte mono, cariño,
aunque tú ya lo eres.
Pospón la sordidez.

jueves, 6 de agosto de 2015

El cuartel de bomberos





En verano, los días de mucho calor, el cuartel de bomberos se llena de carreras y cascos volando, y botas volando, y filetes de pechuga de pollo volando. La gente enciende pequeños fuegos aposta, o arroja por las ventanillas de sus coches rayos de sol encendidos, o cocina sus ropas a barlovento, provocando humaredas preocupantes. No son pirómanos; lo hacen para que el cuartel de bomberos vomite una cuadrilla de individuos que, en línea recta, apunten con sus mangueras hacia todo lo que se mueva, incluido el clima, refrescando el ambiente. En invierno llueve mucho y no hay incendios posibles porque está todo mojado. Entonces los verdaderos pirómanos suben gatos a los árboles.

De "Ciudad girándose" (próximamente en Baile del sol)