sábado, 26 de mayo de 2012

Baquianos



Por sólo unas monedas
te conducirán por el laberinto verde,
predecirán (y acertarán) si habrá lluvia, viento o esplín,
catalogarán los gruñidos ocultos tras el follaje
y los altísimos cantos de cada árbol,
caminarán siempre paralelos al amigo río,
te mostrarán las aldeas y algunas de sus costumbres,
te indicarán los abismos que puedes pisar y los que no,
te dirán qué lugar es mejor para pasar la noche
y, mientras duermes, por sólo unas monedas,
te guiarán  con antorchas por tus sueños
hasta que la luz lo invada todo
y no les necesites. Tanto.

lunes, 21 de mayo de 2012

Presentación de "Destrucción de algunos tópicos sobre lo incierto"


Este miércoles, 23 de mayo, a las 19:30, con la (gran) presencia de Ángel Guinda, tendrá lugar la presentación de "Destrucción de algunos tópicos sobre lo incierto" (Olifante), en la librería Taiga de Toledo. 

Habrá degustación de tópicos varios y destrucciones agridulces. Aquí dejo un entrante:


Destrucción de algunos tópicos sobre el domingo

La séptima mañana es la más corta,
hasta el punto de no existir a veces.
La mejor comida no se disfruta.
El café, recién hecho, parece recalentado.
La tarde es noviembre,
el tiempo desaparece por el desagüe.
Podría tener un poco de sábado
pero todo lo que tiene es de lunes.
Durante la proyección de una película
sucede otra película, desgraciadamente francesa.
Uno se acuesta pronto y se duerme tarde.


domingo, 13 de mayo de 2012

En nuestra familia nos morimos de delgadez



Confirmo que mi abuela era de seda
y su entierro consistió en guardarla,
bien plegada, en un cajón.
Recuerdo a mis bisabuelos de papel
con sus voces escritas,
su continuo desafío,
su yacer en cualquier libro.

El proceso es lento pero notorio:
se nos agudizan los pómulos;
se nos reducen los ojos hasta la mitad
del tamaño de nuestras ojeras;
se nos va quedando la ropa grande,
los huesos grandes, el alma grande;
comenzamos a acostarnos anocheciendo,
a levantarnos amaneciendo.

Yo estoy en ello.
Me rebelo amenazando con comer
pero cualquier alimento se vuelve de aire
camino de mi boca.

Mis hermanos mayores
ya son más chicos que yo,
al contrario que mi hermana pequeña.

Los días de viento clavamos
a nuestros padres al suelo.
Nos sentamos frente a ellos
para que nos cuenten la historia
que ellos quieran.

De Será genealogía
 

martes, 8 de mayo de 2012

En la feria del libro de Sevilla

Estaré el día 11 de mayo, viernes, en la Feria del libro de Sevilla, firmando ejemplares de "Será genealogía" (stand 11, Ediciones La Isla de Siltolá, a las 19:30) y presentándolo (Sala Apeadero, a las 20:00).

Dejo el enlace, por si alguien pudiera ir:

http://ferialibrosevilla.blogspot.com.es/p/firmas.html

sábado, 28 de abril de 2012

Será genealogía

Miro las entradas anteriores y compruebo que no puse, en su día, que gané el accésit del IV Premio de poesía de la Fundación Ecoem. La madre que me parió, sí.

Podéis ver la noticia sobre el ganador del premio, y el accésit otorgado a la que suscribe, aquí: IV Premio de poesía Ecoem

Bien, pues aquí está el fruto de todo esto. Os presento al pequeño (de edad), recién sacado del horno:


domingo, 22 de abril de 2012

Del cuello a la nuca hay una sombra


          La sombra del cuello es una nuca. La sombra de una nuca es la sombra de una nuca. El cuello que se gira obedece a los ojos. El cuello que se estira obedece al ego. El cuello que vibra obedece a la sequedad. La sombra del cuello es, realmente, el tiempo perdido; metafóricamente, es un artículo descatalogado, o más metafóricamente aún, el pomo debajo de la puerta. En casa del asesino no se puede mostrar la yugular ni el afecto. Un collar es fría caricia que decora. Una nuca nunca anuncia nada nuevo. Rezagada, detrás de la idea, se consuela pensando que, al menos, tiene sombra propia.    

De A propósito de los cuerpos

jueves, 12 de abril de 2012

Industria de la madera

 
Porque soy la cabaña del guardabosques,
la mesa de roble sobre la que se come y llora,
la pata de palo, cerillas, un baúl con bastón,
la pasarela que se burla del dios de los ríos,
la puerta trasera de una guitarra,
las ruedas de la diligencia,
y porque soy la imaginación de Gepetto
y soy un armario, un biombo, una balsa
que surca los charcos movedizos de serrín,
porque sea lo que sea, soy de madera
y aunque parezca sólida
las termitas me atacan los adentros,
sustituyen por oquedad mi sangre
sin que se note a simple vista
hasta el momento de
la disgregación.